El costo oculto de la accesibilidad
Nunca fue tan fácil operar en los mercados financieros como hoy. Con un teléfono y una conexión a internet, cualquier persona puede comprar acciones fraccionadas, opciones o criptomonedas en cuestión de segundos. Y sin embargo, los datos disponibles sobre rentabilidad del inversionista promedio no han mejorado en absoluto.
La proliferación de aplicaciones de trading gamificadas, con notificaciones push y gráficos en tiempo real, ha convertido lo que debería ser una decisión reflexiva de largo plazo en un estímulo constante al sobretrading. La mejor tecnología del mundo no compensa la falta de un plan de inversión.